Dieta para la alergia a la proteína de vaca

Dieta para la alergia a la proteína de vaca

Es importante no confundir una intolerancia a la lactosa con una alergia a la proteína de la vaca. Ambos problemas de salud están relacionados con los lácteos, pero la alimentación puede ser distinta.

Mediante una dieta adecuada y una correcta educación nutricional, una persona con alergia a la proteína de vaca puede hacer una vida normal.

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      Diferencia entre intolerancia y alergia

      Antes de seguir leyendo este post, es importante aclarar dudas sobre la definición entre intolerancia y alergia, porque no son lo mismo y en muchas ocasiones se utiliza como un símil.

      Una intolerancia se produce cuando el organismo no es capaz de digerir un azúcar presente en un alimento debido a un problema de digestión, metabolización o asimilación debido a un déficit enzimático; sólo afecta al sistema digestivo (diarreas, gases…) y se agrava en función de la cantidad que tome la persona, es decir, funciona en base a la tolerancia (a más cantidad, más síntomas). En cambio, una alergia es una reacción del sistema inmunológico donde el propio organismo ve como una amenaza el alimento (o cualquier sustancia presente en este) y libera anticuerpos para batallar; puede verse afectado cualquier sistema del cuerpo (respiratorio, ocular, digestivo…) y la persona con alergia no puede estar en contacto con el alérgeno.

      Por todo ello, la mayor diferencia entre una alegría y una intolerancia es la intervención del sistema inmune. Lo que puede llegar a hacer que la alergia sea más perjudicial o peligrosa para la salud es que, si la respuesta del sistema inmunitario es excesiva, se puede producir una anafilaxia, la cual puede provocar la muerte. Con una intolerancia no se provoca la muerte de manera directa.

      Alergia a la proteína de la vaca vs Intolerancia a la lactosa

      Como has podido aprender en el punto anterior, una alergia y una intolerancia no es lo mismo; por ello, la alergia a la proteína de la vaca y la intolerancia a la lactosa tampoco lo es. De manera general, se tiende a relacionar porque están muy relacionados los lácteos en ambas afectaciones, pero en este post quiero aclararte todas las dudas y que veas que son diferentes.

      Intolerancia a la lactosa

      La intolerancia a la lactosa se produce por la incapacidad del organismo para digerir la lactosa, un hidrato de carbono originario de la leche. Esta incapacidad de absorción se debe a que en el intestino delgado, donde se debería absorber, existe un déficit de la enzima encargada de su degradación para su posterior absorción. Esta enzima se llama lactasa.

      Los síntomas que presenta una intolerancia a la lactosa pueden ser diversos y, como te he comentado en el punto anterior, se agravan cuanto mayor es la dosis y dependerá siempre de la tolerancia de la persona, pero aquí te muestro los principales síntomas que la caracterizan:

      • Diarrea
      • Náuseas o vómitos
      • Cólicos estomacales
      • Gases e Hinchazón

      Dependiendo del momento en el que aparece esta intolerancia, se puede diferencia la intolerancia primaria, secundaria y congénita. La intolerancia a la lactosa primaria es la que aparece en los primeros años del bebé; la intolerancia secundaria aparece tras un periodo en el que la persona ha padecido un problema de salud y su intestino se ha visto afectado; la intolerancia a la lactosa congénita es aquella en la que los bebés nacen con un déficit de lactasa y es hereditario.

      El tratamiento para la intolerancia a la lactosa es sencillo. Basta con eliminar la lactosa de la alimentación. Por otro lado existen pastillas de lactasa, las cuales contienen las enzimas de lactasa necesarias para que el organismo digiera la lactosa correctamente. Este fármaco puede ser una alternativa a cuando la persona sabe que va a consumir alimentos ricos en lactosa y no puede evitarlos (eventos, bodas, etc…).

      Alegría a la proteína de la vaca

      Al contrario que la intolerancia, la alergia a la proteína de la vaca se produce por una respuesta del sistema inmunitario ante las proteínas de la leche, principalmente a la betalactoglobulina y a la caseína. Estas dos proteínas se encuentran en distintas partes de los lácteos; por un lado, la betalactoglobulina se encuentra principalmente en el suero de la leche de todos los rumiantes (excepto del conejo) y en la leche humana, y por otro lado, la caseína se encuentra en la parte sólida (cuajada).

      Síntomas de la alergia a la proteína de la vaca

      Los síntomas, al igual que en la gran mayoría de alergias conocidas, pueden ser muy diversos y cada persona puede experimentarlos de una manera u otra. Dichos síntomas sí que tienen una mayor gravedad en comparación con la intolerancia a la lactosa, ya que el cuerpo reacciona mediante la respuesta inmunitaria y, como te he comentado antes, se puede desarrollar una anafilaxia.

      En este punto, te indico los principales síntomas que provoca la alergia a la proteína de la vaca:

      • Urticaria
      • Eritema o enrojecimiento de los labios o los párpados
      • Picor en la piel
      • Diarrea
      • Cólicos
      • Heces con sangre
      • Picor en la lengua o en la boca
      • Asma
      • Rinoconjuntivitis
      • Sibilancias, un ruido silbante y chillón que se produce durante la respiración

      Dieta para la alergia a la proteína de la vaca

      La dieta que debe llevar a cabo una persona que tiene este problema de salud, al igual que con todas las alergias alimentarias, es una dieta de exclusión, es decir, eliminar aquellos alimentos que contienen el alérgeno en cuestión. Aunque se piense que teniendo una alergia a la proteína de vaca no puedes comer nada, es un pensamiento erróneo ya que existe una amplia cantidad de alimentos permitidos.

      Por todo lo demás, la alimentación que se debe llevar debe estar basada en alimentos reales, de calidad y lo mínimamente procesados posible. Es preferible que se potencie también el consumo de alimentos frescos, locales y de temporada.

      Alimentos a potenciar en la alergia a la proteína de vaca

      Como te comento, los alimentos deben ser reales y de calidad, lo mínimamente procesados posible. Cada alimentación debe ser personalizada y atendiendo a los objetivos de cada persona, pero en términos generales, aquí te pongo los alimentos que se deben potenciar en la dieta de una persona con alergia a la proteína de vaca.

      FrutasHuevo
      VerdurasCarnes de calidad
      LegumbresPescados de calidad
      Cereales integrales de calidadFrutos secos naturales/tostados

      Alimentos prohibidos para un alegría a la proteína de la vaca

      Lo más importante en una alergia alimentaria es saber qué alimentos pueden ser consumidos y cuáles por el contrario deben de eliminarse para prevenir una reacción alérgica grave. En la gran mayoría de alergias alimentarias es sencillo identificar el alérgeno; este se elimina y la persona puede llevar una dieta completa, pero en este caso, puede llegar a ser un poco más complicado porque estas proteínas no sólo se encuentran en los lácteos.

      Como te comento, estas proteínas también se encuentran presentes en muchos productos procesados, por ello es interesante poner el foco en las etiquetas de los productos que se compran en el supermercado. Aquí te pongo una lista de los alimentos y productos que se deben evitar si se padece alergia a la proteína de vaca:

      LecheChocolate
      YogurGalletas
      QuesoSnacks dulces
      Bollería industrialMantequilla y margarina

      Es importante también poner el foco en caldos comerciales, embutidos, bebidas vegetales o carnes procesadas (nuggets, salchichas…) porque en muchas ocasiones se les añaden ingredientes que contienen estas proteínas. Por ello, es importante aprender, junto a un buen dietista-nutricionista, a leer las etiquetas de los productos.

      Además de la lista que te he enunciado en este punto, también es interesante conocer que algunos aditivos alimentarios que se añaden en diferentes productos ultraprocesados se deben evitar. Aquí te muestro una lista de los que es mejor evitar:

      • Conservante E-270 (ácido láctico)
      • Acidulantes E-325, 326, 327
      • Emulgentes E-472b, E-478, E-480, 481, 482
      • Colorante E-101
      • Caseinatos H4511, H4512, H4513

      De manera general, estos aditivos están presentes en alimentos que tienen un perfil nutricional bajo, como los embutidos, las salchichas, los nuggets… son productos que, de manera habitual, no deben estar presentes en la alimentación, existan o no alergias.

      Otro punto que se debe valorar también es la comprobación de la tolerancia a la carne de vacuno, ya que si la alergia a la proteína de la vaca es muy alta puede que también se produzca una reacción a las carne de vacuno puesto que presentan algunas proteínas muy parecidas a la de la vaca y que también pueden ocasionar una alergia.

      Menú ejemplo para una alergia a la proteína de la vaca

      En este punto quiero ofrecerte un menú ejemplo para una persona que padece alergia a la proteína de la vaca. Es importante dejar claro que se trata de un ejemplo, no representa el total de la alimentación que debe llevar una persona con esta afección y que, en ningún momento, se trata de un menú personalizado. Si quieres que te ayude a mejorar tu alimentación en base a esta alergia, ponte en contacto conmigo y estaré encantada de ayudarte.

      DesayunoBebida vegetal de soja + Tostada de pan con aguacate y tomate
      ComidaLentejas estofadas con verduras al gusto y patata + Fruta
      MeriendaPorridge de avena (con bebida de soja), fruta y crema de cacahuete
      CenaSalmón al horno con setas y boniato + Fruta