Dietista – Nutricionista deportivo

De todos es sabido que el deporte, junto con la alimentación, son los pilares fundamentales para llevar una vida saludable y reducir las probabilidades de padecer determinados problemas de salud.

Estos dos aspectos tan importantes trabajan juntos en materia de salud, por lo que es imprescindible no dejar atrás alguno de ellos.

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La correcta alimentación en cualquier deportista es fundamental e imprescindible que se lleve a cabo por un dietista-nutricionista especializado para conseguir llegar a los objetivos estipulados. Gracias al deporte especializado (llevado a cabo por un graduado en actividad física y deporte) y a la alimentación personalizada, se conseguirán mejoras físicas e incluso mentales.

No se debe confundir en ningún caso, la actividad física con el ejercicio físico. La actividad física es aquella que podemos realizar todos al cabo del día y que engloban las tareas cotidianas, como ir a la compra, subir las escaleras, trabajar, etc… En cambio, el ejercicio físico es aquel en el que hacemos una actividad en concreto para ejercitar el cuerpo (natación, fútbol, spinning…).

Debemos alejarnos de la idea que, por tener una actividad física adecuada, conseguiremos los resultados deseados. Es importante que esa actividad física (caminar, subir escaleras…) se lleve a cabo, pero es más importante ese ejercicio físico de fuerza y cardio que nos hará llegar a los objetivos establecidos.

Beneficios del ejercicio físico

La práctica del ejercicio físico tiene múltiples beneficios para la salud de todas las personas. Dicho ejercicio debe estar adaptado a las necesidades de cada uno y a la situación personal e individual, pero presenta múltiples beneficios para todos.

De manera general, practicar ejercicio físico mejora la tensión arterial y reduce las probabilidades de padecer problemas cardiovasculares; aumenta el metabolismo, ayudando a la quema de los depósitos de grasa del organismo; llevar a cabo una práctica de ejercicio físico conlleva también a la mejora del estreñimiento porque favorece los movimientos peristálticos del intestino (esto hace que se desplacen las heces y se expulsen con mayor facilidad). También se mejoran los niveles hormonales, liberando endorfinas y mejorando el estado anímico de la persona que lo practica; se consigue, por otro lado, reducir los niveles de ansiedad.

La práctica de ejercicio físico ayuda a fortalecer los huesos y músculos, por ello, su realización es más beneficiosa y útil que la propia medicación en problemas de salud como por ejemplo la osteoporosis.

Además de todo esto, la práctica de ejercicio físico supone un liberador mental grandísimo porque ayuda a sobrellevar los problemas del día a día, desconectar de la rutina y mejorar en muchos aspectos personales.

El ejercicio físico puede ayudar a la superación personal de las personas que lo llevan a cabo porque motiva a conseguir una evolución. Deportes como la natación, el running o altas competiciones como los ironman o el ciclismo, promueven la superación de metas personales de cada uno (mejoras en los tiempos, en la técnica…).

Por otro lado, deportes en equipo como el fútbol, el rugby o el baloncesto, promueven los valores de equipo y ayudan a saber gestionar cada una de las emociones personales de manera grupal. Esto quiere decir que se aprende a trabajar en equipo, a llevar a cabo decisiones importantes tanto individuales como grupales. Todo esto, extrapolado a la vida cotidiana del trabajo, los estudios o tareas del hogar, suma de manera muy positiva.

Alimentación y ejercicio físico

Si el ejercicio físico que vamos a realizar es bajo o moderado, es decir, que no es de competición ni de alto rendimiento, nuestra alimentación no debe ser muy diferente al de resto de personas. Es cierto que debemos fijarnos y poner un poco de atención en el reparto de macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasa) y los días que se hacen ejercicio, pero no se debe dejar de llevar una alimentación saludable, basada en vegetales.

Cuando se realiza deporte, a grandes rasgos, se produce una pérdida de glucógeno y un desgaste de proteínas por parte de los músculos. Esta recuperación debe llevarse a cabo mediante la alimentación guiada, aportando la cantidad suficiente de proteínas e hidratos de carbono en cada una de las comidas.

Como he dicho anteriormente, es clave que esta alimentación esté pautada por un dietista-nutricionista y que nos enseñe a gestionarla para cubrir esas necesidades cada uno de los días.

Alimentación y deporte de élite

Si el ejercicio que se practica es de alta intensidad o las competiciones son consideradas de élite, las necesidades calóricas están más ajustadas a cada individuo y estas deben ir bien calculadas. En este caso, al igual que el anterior, es recomendable que la alimentación sea pautada por un especialista en ello, como lo es el dietista-nutricionista, para que nos asesore en qué medida se deben tomar los macronutrientes y cómo realizar el reparto.

Hidratación y deporte

La hidratación también es un punto importante porque tendemos a infravalorar su ingesta cuando practicamos deporte. En términos generales, si el ejercicio físico no es de alta intensidad y no supera la hora, la hidratación debe darse a través del agua. En cambio, si el ejercicio supera la hora de duración, es aconsejado tomar una bebida isotónica de calidad para recuperar la pérdida de electrolitos que supone dicho esfuerzo.

Para que una bebida isotónica sea de calidad tenemos que fijarnos en varios puntos:

  • Debe aportar entre 80 y 350 kcal.
  • Debe aportar entre 60 y 90 gramos de hidratos de carbono: se trata de una mezcla de fructosa, sacarosa y maltodextrina (viene indicado en la lista de ingredientes). Si la bebida isotónica únicamente contiene uno de ellos, es mejor evitarla.
  • Debe aportar entre 460 y 1150mg de sodio (Na).

Si la bebida isotónica que compremos cumple estos requisitos (sea de la marca que sea) es una opción bastante buena para tomar cuando el ejercicio sea más intenso.

Deporte y Aquarius

El Aquarius se trata de una bebida que todo el mundo relaciona con el deporte y siempre ha estado muy ligada a la creencia de que cualquier deportista debe tomar este refresco para recuperarse después de los entrenamientos. Un error gravísimo. Aquí, la industria del marketing ha jugado muy bien sus cartas.

Si tenemos en cuenta las recomendaciones a seguir para encontrar una bebida isotónica adecuada que hemos comentado anteriormente, el Aquarius no cumple con dichas expectativas. Este refresco no llega a las cantidades mínimas de sodio que se recomienda para una bebida isotónica, además, los hidratos de carbono procedentes de este refresco proceden únicamente de la sacarosa (no contiene ni fructosa ni maltodextrina). Se trata de una bebida azucarada poco recomendada para la recuperación de electrolitos después del ejercicio físico.

Por ello, es aconsejado buscar una bebida isotónica adecuada para ello.

Como vemos, la práctica de ejercicio físico viene íntimamente ligada a la alimentación y a la hidratación de la persona. Realizar ejercicio físico personalizado es muy importante, al igual que pautar una alimentación individualizada también. Por ello, no dejes que alguien sin formación ponga en sus manos tu práctica de ejercicio y tu alimentación.