Alergenos alimentarios

Dietas para Alergias e Intolerancias

Las intolerancias y las alergias alimentarias son un tema muy serio en el que debemos dejarnos asesorar por un especialista.

Una vez diagnosticada la intolerancia o la alergia, debemos leer muy bien el etiquetado de cada uno de los alimentos que consumimos para conocer los alérgenos.

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No debemos confundir una alergia con una intolerancia. Dentro de una alergia, intervienen nuestras defensas, es decir, se pone en funcionamiento el sistema inmune. Una persona alérgica a una sustancia no puede estar en contacto con dicha sustancia porque le puede afectar a cualquier parte del organismo (sistema pulmonar, sistema digestivo, piel…).

En cambio, cuando se diagnostica una intolerancia, la persona ve afectado su sistema digestivo cuando consume dicha sustancia, provocando gases, hinchazón, dolor abdominal, diarrea… Estos síntomas se agravan mucho más cuanta mayor cantidad de sustancia se tome.

Por ejemplo, en cuanto a la intolerancia a la lactosa, una persona diagnosticada de tal intolerancia podrá consumir bajas cantidades de lactosa sin que su salud se vea afectada (depende de la tolerancia de cada persona). Sin embargo, una persona alérgica al gluten o celiaca, no pueden estar en contacto con el gluten porque verán efectos secundarios de manera inmediata.

Además de esta, se pueden presentar otras intolerancias, como a la fructosa o al sorbitol.

¿Qué comer cuando soy alérgica a algún alimento?

Lo primero que debemos tener claro es al alimento o a la sustancia a la que le tenemos alergia. Es muy importante que el facultativo responsable (en este caso el alergólogo) nos diagnostique a qué somos alérgicos. Cuando lo sepamos, si tenemos dudas, lo ideal es acudir a un dietista-nutricionista que nos asesore sobre lo que podemos comer y lo que no.

Cada alergia y cada intolerancia es totalmente diferente. A cada persona no le afecta del mismo modo, por lo que es de vital importancia que el tratamiento o la formación que recibamos sea totalmente individualizado. No nos vale cualquier dieta del cajón.que comer con alergias

Qué comer con intolerancia a la lactosa

Como hemos dicho anteriormente, la intolerancia a la lactosa se mueve por grados, es decir, que unas personas pueden tolerar un poco más de cantidad de lactosa que otra. La observación, en este aspecto, es fundamental.

Cuando somos intolerantes a la lactosa, no digerimos bien esta porque no disponemos en el organismo de lactasa, la enzima que la digiere. Por ello, es recomendado eliminar la lactosa de la alimentación o rebajar mucho su consumo (dependiendo de la tolerancia).

Al ser diagnosticados de este problema, debemos leer muy bien las etiquetas de los productos porque muchas veces, en la parte delantera del producto, no nos indican que se trata de un producto sin lactosa, y en la lista de ingrediente lo podemos ver. Normalmente, estos productos son procesados, como la bollería, por lo que no es recomendada tomarla, tengamos o no intolerancia.

La leche sin lactosa que podemos encontrar en el supermercado es totalmente apta para el consumo porque no tiene nada de este azúcar. Lo mismo ocurre con los yogures, la lactosa se ha reducido en gran cantidad al realizarse el proceso de cuajo.

Por el contrario, debemos tener especial cuidado con los quesos. Los más frescos son los que más cantidad de lactosa tienen.

Qué comer con celiaquía

La celiaquía es una intolerancia al gluten. El gluten no sólo se encuentra en el trigo si no que está presente en otros cereales como la cebada, la avena, el kamut, la espelta o el centeno. Una persona que no digiere bien el gluten, debe eliminarlo de la dieta.alimentacion sin gluten

Pero como ocurre con la intolerancia a la lactosa, debemos aprender a leer las etiquetas de los productos. Normalmente, los productos procesados, como la bollería o los platos precocinados llevan gluten, por o que debemos leerlo muy bien y cerciorarnos que no contiene.

Si un producto contiene gluten, lo veremos muy rápido porque la ley les obligan a ponerlo en la lista de ingredientes en negrita, para que destaque más. Un producto sin gluten debe estar avalado por la FACE aquí en España y por el símbolo de la espiga patentado (con la R pequeñita al lado). De esta manera, nos aseguramos que es un producto libre de gluten.

Lo ideal es eliminar los productos procesados que nos venden como “Sin gluten” porque, aunque no lleven esta proteína, están cargados de azúcar, grasas de mala calidad, harinas refinadas o grandes cantidades de sal, y esto no es saludable ni para una persona celiaca ni para una persona que no tenga patologías.

Qué comer si tengo intolerancia a la fructosa

Cuando somos diagnosticados de intolerancia a la lactosa, parece que nuestra alimentación va a ser muy complicada de llevar porque la fructosa está en muchos alimentos, pero llevar una alimentación baja en este azúcar es muy sencilla.

Es recomendable eliminar o evitar en la mayoría de lo posible los alimentos ricos en fructosa, como la miel, algunas frutas y verduras, algunas legumbres como las judías verdes, productos precocinados, salsas comerciales…

Las verduras que sí podríamos consumir son la lechuga, el brócoli, la col, las espinacas, las acelgas o las setas. Las frutas que también podríamos consumir son el aguacate, las aceitunas, la calabaza o la lima. El resto de frutas son muy ricas en fructosa.

La dieta puede parecer muy estricta, pero con una correcta formación, es muy sencillo llevarla a cabo. Es recomendado visitar a un dietista-nutricionista que nos ayude en el proceso.

Qué comer si tengo alergia al huevo

Cuando nos dicen que somos alérgicos al huevo, podemos pensar que eliminando el huevo de nuestras comidas, se soluciona el problema, pero debemos tener mucho ojo con los productos procesados que consumimos.

Gran parte de la bollería, productos precocinados o salsas llevan huevo en sus ingredientes. Esta clase de productos también es conveniente eliminarlos de la alimentación, no sólo el huevo que compramos en una caja de cartón.

En el apartado de ingredientes, nos vendrá señalada en negrita si el producto en cuestión tiene huevo o no. Si tenemos dudas al respecto, es mejor preguntar o simplemente, no comprar ese producto y buscar un análogo que no contenga huevo.

Como podemos ver, no existe una dieta específica para las alergias, cada alergia o intolerancia es totalmente diferente la una de la otra y los síntomas que pueden presentar en las personas puede ser totalmente diferente.