Sara Jiménez » Trastornos de la conducta alimentaria » Trastorno por evitación
Se trata de un trastorno de la conducta alimentaria poco conocido pero que existe en la sociedad.
En términos generales, la persona que padece este problema tiende a eliminar ciertos grupos de alimentos por miedo, traumas, creencias, etc… Es clave saber gestionar esta clase de problemas para que no existan riesgos nutricionales.
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El trastorno por evitación, también conocido por trastorno por restricción de la ingesta, es un tipo de trastorno de la conducta alimenticia que se caracteriza por ingerir muy poca cantidad de alimentos o por evitar el consumo de algún tipo de alimentos en concreto.
Este rechazo puede deberse al color, la consistencia, la textura o el aroma del alimento; pero también puede deberse a que la persona desarrolle algún tipo de miedo, trauma o desmotivación por la comida.
La prevalencia de este tipo de TCA suele centrarse en la infancia, aunque puede llegar hasta la adolescencia.
La edad media en la que que suele hacerse mucho más visible este problema de salud está en torno a los 12-13 años, teniendo un porcentaje más elevado en hombres.
En muchas ocasiones, es muy complicado que un TCA se haga visible, ya sea porque la persona que lo padece lo intenta ocultar, porque pasa desapercibido o por cualquier otro motivo. Es importante estar alerta para poder identificar cualquier síntoma de este TCA en las personas de alrededor, o si es tu caso, saber identificar si padeces este problema de salud.
En este punto quiero ofrecerte los síntomas más evidentes del trastorno por evitación. Si crees que lo padeces o que alguien de tu entorno lo presenta, ponte en manos de profesionales que puedan echarte una mano.
Los principales síntomas son los siguientes:

Padecer cualquier trastorno de la conducta alimentaria tiene consecuencias negativas, tanto a nivel físico como mental. Para poder poner solución y mejorar la salud de la persona que lo padece es clave ponerse en manos de un psicólogo que ayude a gestionar tal problema.
En este caso, existen ciertas consecuencias negativas visibles en la persona que padece este TCA:
La mejor forma de poder tratar un trastorno de la conducta alimentaria es a través de un equipo multidisciplinar compuesto por psicólogos, psiquiatras, nutricionistas, médicos y enfermeros. Idealmente, el tratamiento debe ser personalizado y enfocado a las necesidades de cada persona.
Al tratarse de una enfermedad mental, el pilar fundamental reside en los psicólogos y psiquiatras, ya que tienen las herramientas necesarias para abordar tales problemas. Si presentas un TCA o alguien de tu alrededor lo tiene, te recomiendo que te pongas en contacto con uno de estos profesionales para que pueda ayudarte.
Dentro del camino hacia la recuperación de un TCA es también fundamental el apoyo por parte de la familia y amigos. El entorno que rodea a la persona que padece esta clase de problemas es muy importante para su evolución. Contar con un entorno seguro y que confía en ello, es parte fundamental.
Como te he comentado antes, uno de los pilares fundamentales para el tratamiento de un TCA es la psicología, pero dentro del equipo multidisciplinar debe encontrarse el dietista-nutricionista.
El papel de este profesional también es clave, no para hacerle una dieta, si no para enseñarle la importancia de una alimentación saludable, desmitificar ciertas creencias que engloban los TCA, acompañar en el proceso, etc… También es un profesional que puede ayudar a reducir o eliminar el miedo que presentan estas personas hacia ciertos alimentos y hacerles entender de la importancia de comer saludable y de calidad.