#TemporadaDeRecetas Septiembre – Puerro

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Llega septiembre y el otoño ya lo tenemos aquí (aunque a veces no lo parezca). Las frutas y las verduras otoñales comienzan a aparecer y también nos dan mucho juego en la cocina. Y #TemporadaDeRecetas no podía faltar este mes.

Ahora le ha tocado el turno al puerro, una hortaliza muy versátil y que viene genial en muchos platos.

Sigue leyendo este post si te interesa conocer mucho más sobre esta hortaliza.

Variedades del puerro

El puerro es una hortaliza que pertenece a la familia de las Liliáceas, al igual que la cebolla o el ajo. Su parte comestible es la zona blanca (bulbo), pero no debemos desechar el resto porque nos sirve para hacer caldos de verduras realmente deliciosos.

Dependiendo de la estación del año en la que nos encontremos, podemos identificar diferentes variedades de puerro:

  • Puerro de otoño e invierno: Tienen un tamaño mayor. Su tallo es más largo y tienen un sabor más potente.
  • Puerro de verano: Suelen ser más cortos si los comparamos con las variedades anteriores. Su sabor es más suave.

Gracias a estas variedades, podemos contar con esta rica hortaliza durante todo el año, sin necesidad de realizar cultivos intensivos en invernaderos.

Temporada del puerro

Como menciono en el punto anterior, gracias a que disponemos de distintas variedades de puerro, podemos encontrarlo durante todo el año sin problema. Aún así, su mejor época comienza en otoño y se extiende hasta finales de primavera.

Normalmente, por costumbre, solemos consumirlos en otoño e invierno porque durante el verano nos decantamos por alimentos más frescos y refrescantes.

Propiedades nutricionales del puerro

El componente mayoritario del puerro es el agua, llegando a suponer el 89% de su composición. Por ello, su contenido calórico es bajo y lo hace perfecto para incluirlo en dietas hipocalóricas para bajar de peso.

Destaca su contenido en folatos y vitamina C. Esta última tiene un efecto antioxidante muy potente y además ayuda a asimilar mucho mejor el hierro vegetal de otras comidas, por lo que sería interesante incluirlo, por ejemplo, en un plato de lentejas. Los folatos, por otro lado, ayudan al mantenimiento y formación de los glóbulos rojos y blancos y son perfectos para las mujeres embarazadas, ya que contribuyen a la correcta formación del feto (sin olvidar la suplementación pautada por el médico).

Los minerales que podemos destacar en su composición son el potasio y el magnesio. Al estar muy presente el potasio, este hace un efecto diurético importante, por lo que el consumo de puerro en nuestra alimentación hará eliminar líquidos más fácilmente. También beneficia a aquellas personas con hipertensión.

Por último, cabe destacar también la presencia de fibra en su composición (3 gramos por cada 100 gramos de puerro). Esto convierte al puerro en una hortaliza perfecta para facilitar la digestión y mantener constantes los niveles de glucosa en sangre, por lo que una persona con diabetes puede consumirlo sin problema.

Pero todas estas propiedades, que parecen ser incluso milagrosas, carecen de sentido si no las acompañamos de una alimentación basada en vegetales y con la práctica de ejercicio físico regular.

¿El puerro depura el organismo?

El puerro es conocido por su efecto antioxidante y de aquí, muchas dietas milagro han sacado provecho para intentar hacernos creer que el puerro depura nuestra organismo y es perfecto para una dieta detox o para limpiar nuestro cuerpo.

Son todo engaños que lo único que buscan es vaciarnos los bolsillos.

Si nuestro organismo necesitase desintoxicarse, no nos haría falta comer puerro; lo que tendríamos que hacer es ir al hospital porque nuestro hígado o nuestros riñones no funcionan correctamente. Debemos quitarnos de la cabeza la idea de que un sólo alimento puede ser milagroso para nuestro organismo porque esto no es así.

Se trata del conjunto de nuestra alimentación, junto con nuestro estilo de vida, lo que determinará nuestra salud. El ser humano tiene pulmones, hígado y riñones que se encargan de excretar las sustancias que puedan ser perjudiciales para este, no debemos llegar a pensar que un simple puerro nos va a mejorar la salud.

Come bien, muévete todo lo posible, lleva un estilo de vida saludable y tu organismo hará el resto.

¿Cómo cocinar el puerro?

El puerro se suele consumir cocinado o crudo. Si optamos por la opción de consumirlo crudo, podemos picarlo muy fino y añadirlo en una ensalada, por ejemplo. Tiene un sabor muy agradable que le da un toque más dulzón a los platos.

Si queremos consumirlo cocinado, podemos hacerlo de muchas maneras. En cualquier estofado, guisos, cremas o purés tiene cabida. También podemos consumirlo como plato único, en unos puerros a la vinagreta o salteados.

Mucha gente tira la parte verde de los puerros porque piensa que no se puede aprovechar, pero nada más lejos de la realidad. La parte blanca es la parte comestible, pero la parte verde nos puede servir para realizar caldos de verduras y aprovechar al máximo esta hortaliza.

La mejor manera de conservar los puerros

Para que nuestros puerros se conserven mejor, debemos tenerlos en la nevera, en la parte baja de la misma. Aquí suelen durar unas dos semanas aproximadamente. Es recomendado lavar las hojas con agua para eliminar los restos de tierra que puedan tener.

Si los queremos conservar una vez ya cocinados, debemos saber que en la nevera, bien almacenados en un recipiente hermético, suelen durar de dos a tres días.

Receta: vichyssoise (crema de puerros)

Para los que me seguís por las redes sociales, en septiembre he subido una receta maravillosa para esta temporada otoñal que llega. La receta era una vichyssoise, la famosa crema de puerros. Como comenté por mis redes, podemos tomar esta rica crema tanto fría como caliente. En mi caso, cuando empieza a aparecer el frío, las cremas me encantan calentitas, por lo que esta vichyssoise yo me la preparé bien caliente.

Los ingredientes que utilicé fueron los siguientes:

  • 2 puerros
  • Media cebolla
  • 2 patatas
  • 100ml de leche
  • Agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y nuez moscada al gusto

El procedimiento para hacer esta vichyssoise es muy sencillo, anota:

  • Picamos y rehogamos la parte blanca del puerro junto con la cebolla en una olla con un poco de aceite de oliva virgen extra.
  • Cuando estén un poco doradas, añadimos las patatas troceadas y seguimos rehogando durante un poco más de tiempo.
  • Cubrimos con agua la olla y dejamos cocer durante 20 minutos.
  • Una vez esté la patata cocida, reservamos el caldo y trituramos la verdura con la patata. El caldo lo podemos usar para darle la consistencia deseada a nuestra crema.
  • Añadimos la leche a medida que vamos triturando. Si la consistencia no nos convence, podemos añadirle más caldo de cocción. Aquí es buen momento para condimentar con sal y nuez moscada al gusto.
  • Cuando tengamos una crema homogénea, es hora de disfrutar. Podemos esperar a que se enfríe o tomarla nada más hacerla.

Como veis, es muy sencillo tener una vichyssoise lista para tomar. Viene genial hacer en más cantidad para poder almacenar en el congelador y tomarla aquellos días que no tenemos mucho tiempo para cocinar.

Os recuerdo que tenemos en marcha un eBook de recetas de temporada y en el que podéis participar las veces que queráis. Contaremos con un recurso muy bueno en nuestras cocinas una vez lo terminemos.

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Comentarios

  • Guadalupe
    1 octubre, 2018 8:09 pm

    Me encanta, sin duda probare la receta..
    Gracias por tus consejos y recomendaciones.

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