#TemporadaDeRecetas Octubre – Boniato

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Un mes más, llega nuestro #TemporadaDeRecetas para acercar un poquito más los mejores alimentos de temporada que podemos encontrar en los mercados. Para este mes de octubre, no he escogido ni una fruta ni una verdura, si no un tubérculo para la sección; se trata del boniato.

El boniato es un tubérculo originario de América del Sur y lleva cultivándose cerca de 8000 años. Recibe muchos nombres, entre ellos boniato, camote o batata. Si quieres aprender más cosas sobre este tubérculo, sigue leyendo este post.

Mejor temporada del boniato

La mejor temporada del boniato comienza en otoño, siendo la mejor época para consumirlo en invierno. Concretamente, la estacionalidad del boniato se sitúa entre los meses de octubre y marzo. Se trata de un alimento que, al pensar en él, nos viene a la mente una manta calentita y el olor a boniato en la casa.

Su cultivo es muy sencillo porque no requiere mucha vigilancia ni cuidados.

Variedades del boniato

Hasta hace muy poco, el boniato era un tanto un poco desconocido en España, pero poco a poco se ha ido introduciendo en los platos de las familias y se consume bastante a menudo cuanto está en temporada. Podemos encontrar diferentes variedades de boniato, atendiendo en su gran mayoría al color. Son las siguientes:

  • Boniato blanco: Presenta un color blanco crema en su pulpa. No tiene un sabor tan dulce como el resto de variedades, si no que es más neutro.
  • Boniato rojo: Este tipo de boniato es el que más se suele consumir. Esta variedad presenta un color rojizo tanto en su pulpa como en su piel. Su sabor es mucho más dulzón.
  • Boniato Violeta roja: Es una variedad muy similar a la anterior. Tiene un color rojizo, con raíces muy alargadas. Su sabor es muy dulce.

Propiedades nutricionales del boniato

El boniato tiene unas características muy similares a la patata convencional. En su composición nutricional predominan los hidratos de carbono, que pueden suponer en torno al 25% del total.

Además, es rico en betacarotenos (vitamina A), que es lo que le proporciona ese color tan característico en las variedades rojizas. Entre las vitaminas a destacar de este tubérculo, podemos mencionar la vitamina C, vitamina E y ácido fólico. Este último es muy interesante en mujeres embarazadas (sin olvidar el tratamiento que ha pautado el médico). La vitamina C, además de tener un poder antioxidante y ayudar a la eliminación de radicales libres del organismo (sustancias poco interesantes), ayuda a captar de manera más eficiente el hierro vegetal del resto de comidas que hagamos.

Si nos fijamos en los minerales, podemos destacar el potasio, que ayuda a las personas con hipertensión y a tener unos niveles óptimos de presión sanguínea. El calcio también está presente en el boniato, el cual ayuda a la correcta formación de huesos.

El boniato destaca también por ser ideal para las molestias gastrointestinales. Tiene un buen aporte de fibra y, si lo dejamos enfriar (una vez cocido o asado) para después consumirlo, se crea un almidón resistente que llega a nuestra microbiota intestinal para que las bacterias puedan alimentarse mejor. También es interesante consumirlo de esta manera para personas diabéticas porque no se trata de un almidón de rápida absorción.

Todas estas propiedades del boniato carecen de sentido si no lo acompañamos con unos hábitos saludables de vida y alejamos aquellos factores externos que nos perjudican, como el tabaco o el alcohol.

Mejor manera de conservar los boniatos

Como te comentaba en el punto anterior, el boniato tiene unas características muy similares a la patata, por lo que su trato debería ser exactamente el mismo.

Si queremos conservar su aroma, textura o sabor, la mejor forma de hacerlo es fuera de la nevera, en un lugar fresco y seco. Es importante que no le de la luz directa. Si quieres conservarlo en la nevera nunca deberíamos hacerlo crudo, si no cocinado. En un recipiente hermético puede durar perfectamente casi una semana.

Receta: Paté de boniato

Si has visto mis Redes Sociales, este mes de octubre he realizado una receta con este tubérculo que es muy sencilla de hacer y muy versátil. Se trata de un paté de boniato.

Los ingredientes que se utilizan los siguientes:

  • 200 gramos de boniato
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de tahini o pasta de sésamo
  • Zumo de medio limón
  • Tomillo y comino al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Para la elaboración, sigue estos pasos:

  • Cuece el boniato en agua con un poco de aceite y sal durante unos 30 minuto. Dependiendo del tamaño del tubérculo, así tardará más o menos.
  • Cuando esté listo, retíralo del agua y ponlo en un recipiente.
  • Añade el resto de ingredientes y tritura hasta conseguir una textura homogénea. Si queda un poco pastosa, puedes añadirle un poco de agua de cocción para conseguir la textura deseada.

Como veis, es un plato muy rápido de hacer y que podemos incluir en algún sándwich con rúcula y avellanas picadas, como guarnición a un pescado o con crudités de verduras para dippear.

Por si aún no lo conocéis, tenemos en marcha el eBook de recetas que vamos recopilando a lo largo de todo el año con todas aquellas recetas que me hacéis llegar a través del hashtag #TemporadaDeRecetas. Es muy fácil participar: realiza una receta con alguna fruta o verdura de temporada, hazle una foto y súbela a las redes sociales, etiquétame y pon el hashtag #TemporadaDeRecetas para que te pueda incluir en el eBook. Así de sencillo.

Después contaremos con un recurso en nuestras cocinas muy útil.

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